Ecos de una película fuera de la Ciudad de México
Paciencia y coraje

Se tuvo una extensa y amena entrevista con el director y la productora de la película Ecos de la luz, la cual es una ópera prima que acaba de finalizar grabaciones hace un par de semanas.
- Película
- Ecos de la luz
- Dirección
- Alonso Vázquez Torres
- Producción
- Ximena Sieber
- Co-guion
- Pablo Maitorena
- Locación
- Huimilpan, Querétaro
- Rodaje
- 18 días · crew de 23 personas
- Reparto
- Pablo Saldívar, Virgilio Delgado, Eligio Meléndez, Ili Huerta, Pepe Navarrete
- Entrevista
- Matías Carrasco
Matías Carrasco Muchas gracias por la entrevista. Qué bueno sí pudieron ser ustedes dos. Y, pues nada, acaban de terminar, ¿no, Alonso? Me dice Ximena, de grabar. ¿Hace un par de semanas?
Alonso Vázquez Torres Sí. Sí, ya unas últimas escenas que teníamos pendientes ya se concretaron. Oficialmente se terminó ya la producción del rodaje de Ecos de la luz.
Matías Carrasco Quisiera comenzar, Alonso, preguntándote de dónde sale, ¿no? Porque se la pasan diciendo aquí en Arte 7 que tiene que ser algo que resuene contigo, algo que te llame, que te guste. Entonces, ¿de dónde salió esta historia? ¿Pues de suspenso, un poco de ciencia ficción?
Alonso Vázquez Torres Claro. Particularmente es una simbiosis, una mezcla de tres aspectos tanto de mis gustos personales y de mis vivencias. Para mí, que he crecido en una familia con una sensibilidad artística y un gusto por la cultura bastante notable, sí es cierto que yo desde que era niño, pues me enamoré del folclor y de la cultura mexicana, y de los relatos que hay en estas maravillosas tierras, tanto de sus aspectos, estéticas y demás.
Y mi grupo favorito no es casualidad que sea ese en cuestión, ya que si hay un grupo bastante ecléctico con estos temas, pues es Café Tacvba. Yo desde que tengo memoria escucho Café Tacvba y es, sin duda alguna, mi grupo favorito. Uno de sus álbumes famosos es el álbum Re, estrenado en 1994, y la primera canción de ese álbum se titula "El aparato". Yo, cuando estaba preguntándome o cuestionándome... bueno, si llegara a hacer una película, mi ópera prima, ¿de qué trataría, no? Y fue como un proceso de varios meses, pues dejar que las ideas llegaran a mi cabeza. Y un día, escuchando esa canción, una sensación de certeza absoluta llegó a mi cabeza y dije: "¡Wow!” Es que esta es... esta es, es que aquí está la inspiración, quiero, quiero hacer algo así, quiero sentir algo así. Entonces, yo creo que fue gracias a la canción de "El aparato" que empezó la motivación de hacer Ecos de la luz. Pero no quiero dejar de mencionar que esta película expone mis intereses más profundos y personales sobre la conciencia, sobre el espíritu, sobre el cosmos, y nuestro lugar en el universo, ¿no? ¿Por qué digo esto? Para los que ya saben un poco de qué trata la película o de qué ha sido el proceso viajar a hacer esta película... bueno, pues se filmó en Querétaro. Y Querétaro para mí fue el lugar del descubrimiento. Sin meterme un poco a la sinopsis, la película está altamente inspirada en Close Encounters of the Third Kind, “Encuentros cercanos del tercer tipo”, por estas pequeñas luces avistadas en el cielo, que aparentemente son como estrellas, pero se mueven como algo más, ¿no? Entonces, mis personajes todo el tiempo están siendo perseguidos, o visitados, o vigilados por algo en el cielo. Y es que a mí me pasó eso. Hace unos años, en una fiesta familiar, pues me abrumé de la fiesta y me subí al tejado, en Querétaro. Y eso que había esperado ver toda mi vida, apareció. Eran dos puntos de luz en el cielo que parecían estrellas, pero empezaron a girar una sobre la otra, a oscilar, y el movimiento empezó a acelerarse hasta que una salió disparada como una estrella fugaz y la otra solo se desvaneció. Para mí eso me cambió. Siempre había esperado ver algo así en mi vida y el día que lo pude ver fue símbolo de que debía hablar de eso, debía, poderlo transmitir. No me quiero alargar ya más, pero sí es importante también decir que, ante las ideas de preguntarse ¿por qué uno ve esas cosas? Es el lugar, es el momento del año, del día, es la persona, ¿soy yo? Es el cielo despejado, es un poco todo. Y luego aparece la idea de mi inspiración y mi gusto por la canción de "El aparato", aparecen estos cuestionamientos y aparece un gusto por hacer una historia muy personal—y no digo personal de Alonso, sino como a nivel cultural, de nuestra cultura—, muy personal de nuestra cultura, que estuviera atravesada por nuestros escenarios, nuestros personajes, nuestras narrativas, nuestras convivencias y ya. De repente la película fue tomando su propio rumbo espiritual y bueno, aquí estamos.
Matías Carrasco ¿Y desde que, o sea, si empieza a tomar forma, ves, ves estas luces, escuchas y piensas en que quieres hacer una película que suene a la canción, a "El aparato"? ¿Y como cuánto te toma la preproducción, desde escribir el guion hasta ganar el pitch o, bueno por lo que tengo entendido, ganar el pitch, y ya por fin poder comenzar a rodar? Porque tengo entendido que fue un camino bastante arduo, no sé si tortuoso, pero sí arduo.
Alonso Vázquez Torres Penitente. Un camino penitente. ¡Uf!, ¡uf, uf y recontra uf! Ahorita le pido a Ximena que me ayude también a complementar esto, pero bueno. Si hacemos cálculos o un estimado de tiempo, yo llevo bueno, no atrapado. Yo llevo involucrado y emocionado. La película o la idea de la simple película llega desde a mediados del 2023, lo que significa que llevamos más de dos años y medio, casi tres, en esta aventura. Entonces, sí, ha sido un proceso muy largo. Te diría que tortuoso, pero para mí ha sido, o sea, hasta los retos son muy divertidos. La verdad es que hemos tenido la oportunidad de tener nuestra propia película y nuestras propias experiencias, lo cual lo hace muy particular. Pues yo cuando trato de como comentarle a la gente lo que hay detrás de “Ecos de la luz”, sí trato un poco también de mencionarles que esta película tiene existiendo en mi mente y trabajándose desde hace mucho tiempo. Y han pasado muchas cosas y sucesos que han marcado la producción de esta película. Para darle pie a Ximena, también decir que cuando tienes ganas de hacer una película, no hay nada que te detenga. Entonces, desde que yo empecé, yo agarré mis cositas y me junté con la gente que estaba interesada en participar en el proyecto, y agarraba mi camionetita y mi carrito y me lanzaba a Querétaro. Exploramos de punta a punta, nos enclaustrábamos semanas conociendo todo el estado. Porque, pues como yo tenía la idea muy clara de grabar ahí, tenía que conocer todos los escenarios, lugares, nos empolvamos, nos enterramos, nos perdimos, tuvimos una baja de una camioneta en el camino. Cambió de gente la película mucho tiempo y tanto de que el guión fue un proceso muy solitario, porque, pues mira, un poco de contexto de mi generación: pues mi generación tuvo muchos problemas de organización y pues yo me quedé un poco en el limbo de la atención institucional, porque tenían que resolver qué hacer con mi generación antes que otra cosa, ¿no? Y en la fusión de lo que fueron las anteriores generaciones y la mía, pues yo me quedé en el limbo. Venía saliendo de la escuela de producir un corto que consumió toda su atención y, mientras yo demandaba—bueno, demandaba no, yo pedía como que—: "Eh, pélenme, me estoy aquí escribiendo un guión de un largo muy bueno", pues la verdad es que fue un proceso de yo, mi asesora de tesis, que fue pues Jessica Díaz, a la cual le mando un saludote. Gracias a ella la película tomó cuerpo y ya me permitió, a partir de ese cuerpo, trabajar. Y no es hasta que ya como que la atención institucional se despeja, que por fin: "Okay, vamos a trabajar en “Ecos”", y fue casi, casi volver a empezar porque es reescribir el guión y todo, y ajustar el balance entre lo que le gusta a uno y le gusta a otro. La producción de repente se atascó porque mira, a mucha gente le pesaba el reto mental de hacer un largo y nos quedamos abandonados. Y no sabíamos con quién tomar las riendas de esta película porque, a ver, es cierto que yo podría hacer todo, pero nadie puede todo en el universo solo. Y como que la gente que todavía estábamos en el crew hicimos un consenso de la persona que debía ahí como abrazar la película y dijimos: "No le vamos a preguntar, pero ya, ni modo, va a ser ella". Y ahí fue donde Ximena entró. Entonces, pues mira, Ximena, ¿tú qué dirías?, ¿ha sido un proceso largo, tortuoso?
Ximena Sieber Sí, pues sí, sí ha sido un proceso largo. De hecho, yo creo que cuando yo entré, ya “Ecos” ya tenía un camino trazado. Y yo entré pues ahora sí que en otro puesto y ya llevaba un tiempo con eso, o sea, cuando a mí me empezaron a contar, yo entré en agosto del 2024, me parece. Y entonces sí, ya como que ahorita ves las fechas y dices "¡Ah, la madre!", ¿no? Pero a mí la verdad se me ha pasado ligero, o sea, no ha sido para nada pesado porque pues es lo que me gusta hacer. Y siento que, al contrario, ¿no?, o sea, se me ha pasado muy rápido que hasta yo digo: "¡Wow!, ya llevamos todo esto hecho, ya pasamos por muchas cosas que creímos que en el momento eran como cosas que decíamos: Chale, ¿no?, o sea, ya valió madres, ya se acabó aquí el sueño'". Pero sí, o sea, siento que en esta carrera es de tenerle paciencia y más cuando es tu primera vez. Es nuestra primera película y tienes que tener mucha paciencia porque si quieres las cosas así, no, o sea, ten por seguro que así no van a llegar.

Matías Carrasco Necesitas querer la peli y abrazarla para que salga, ¿no? Porque si no le tienes el suficiente cariño, pues se muere a la mitad, se cae. ¿Ya cuando inicia la producción, se van a Querétaro dieciocho días me parece? ¿Y cómo fue la experiencia de filmar ahí? O sea, ¿qué tanto pasó?
«Si alguien cree que hacer cine no es difícil, es que no fue a Huimilpan.»
Alonso Vázquez Torres
Alonso Vázquez Torres Pues mira, te diré para empezar que, a pesar de las complicaciones—porque hubo muchas—y a pesar de lo difícil que fue—porque fue muy difícil—, estuvo espectacular. Para mí, uno de los momentos más increíbles de mi vida, muy especiales. O sea, es que no, no solo es de especial por el hecho de filmar una película, o sea, la vivencia detrás de la película, la gente que se hizo familia, el reto de estar en medio de la nada incomunicados, en un pueblo que nadie conoce, fue maravilloso. Pero sí, muy retador. Difícil, pero la verdad es que sí, sí fue una espectacular, una gran experiencia. Sin duda alguna. ¡Una chinga! ¡Una turbo chinga! Verdaderamente si alguien cree que hacer cine no es difícil, es que no fue a Huimilpan. No fue a Huimilpan dieciocho días. Pero qué padre experiencia, la verdad. Incluso hasta en los días más ojetes en medio de la nada, campo abierto a -2°C, incluso en condiciones así y con un montón de problemas de producción pasando atrás, incluso con la toma que no salía, preferiría estar ahí que en cualquier otro lado, la verdad.
Matías Carrasco ¿Tú, Xime, cómo viviste?, ¿cómo fue tu experiencia allá, ahí?
Ximena Sieber Pues fue algo muy padre, pero también para mí fue un reto enorme. De por sí yo creo que hacer una película es complicado, hacerla fuera de la ciudad, o sea, en un pueblo donde apenas conoces, porque en realidad es eso. Yo creo que, a pesar del tiempo que estuvimos en Huimilpan, yo creo que no lo terminamos de conocer bien, o sea, hay muchas cosas que todavía hay ahí por explorar y es un lugar muy bonito.
Éramos veintitantas personas que, pues sabíamos que íbamos a estar veintitantos días fuera y sí, eran días continuos, ¿no? O sea, teníamos creo que como cada seis días, un descanso. Un día de descanso y ya. O sea, lo demás era estar en friega. Y también luchando con los climas, ¿no?, porque de repente hacía muchísimo calor y en la noche hacían unos fríos horribles, o sea, de que te congelabas. Y sí, no, o sea, a pesar de todo eso—porque pasaron demasiadas cosas—, fue una experiencia en la que aprendí muchísimo, aprendí mucho de todas las personas que estaban alrededor de mí, también aprendí mucho sobre mí y sí, desde el principio para mí “Ecos de la luz” fue un reto porque era algo a lo que, pues ahora sí que entré por sorpresa y más en el puesto en el que ahora estoy, que es de productora, pues como te mencionó Alonso anteriormente. Yo como que ahí sí, pues me le chispoteé e interpreté siendo yo la productora. Y yo tenía mucho miedo porque sabía que era algo que era más grande que yo, y que tenía que enfrentarme a hacerlo, ¿no?, y como que yo en ese momento no quería, pero después acepté porque dije: "En algún momento va a tener que pasar tu primera vez haciendo esto si es lo que quieres hacer. Entonces, ¿por qué no ahorita, no? O sea, ¿por qué no si tengo la oportunidad?". Porque la verdad siento que estas oportunidades no se te dan todos los días, y menos en el semestre en el que iba, mi edad, es difícil, que te llegue una oportunidad así. Y yo siempre voy a estar muy agradecida con Alonso por confiar en mí y por poner “Ecos de la luz” en mis manos. Y sí, este rodaje ha sido lleno de aprendizaje para mí y la pasé muy bien. O sea, siento que, a pesar de todo, fue una experiencia muy bonita porque además formamos una familia. Siento que, aparte de estar trabajando, también se sentía un ambiente muy bonito, claro que de repente teníamos nuestras peleas, nuestras diferencias, nuestros errores, porque pues siempre pasa, ¿no? Pero a pesar de eso, siento que siempre tuvimos una conexión muy bonita todo el crew y eso también hizo que esos 18 días de rodaje se sintieran mucho más livianos. Y pues eso, fue una experiencia que siento que va a marcar a todos y para la mayoría fue nuestra primera película. Y sí, o sea, siento que aprendimos muchísimo y después de “Ecos de la luz” siento que salimos siendo otra persona todos.
Matías Carrasco ¿Y justo hablando del crew, igual tengo entendido que fue un crew bastante reducido, ¿no? Incluso que creo que Tam, por ejemplo, tuvo que dobletear en algunas cosas, u Oso también. Entonces, ¿cómo fue la logística también?
Ximena Sieber Pues sí, como que en Arte 7 al principio nos exigían un crew que la verdad nosotros no estábamos de acuerdo con la cantidad de gente que nos pedían, porque nos decían como que máximo 10 personas.
Alonso Vázquez Torres No había forma.
Ximena Sieber Y no, no había forma, o sea, yo lo platiqué con Alonso y con producción, y con todos y dijimos: "No, o sea, es imposible 10 personas en otro... en otro lugar, con todo lo que tenemos que hacer". Y tratamos de estar también—no queríamos llevar a 50 personas, o sea, también nosotros pues teníamos que medirnos ahí, ¿no?—y terminamos siendo veintitantos, según yo éramos como 23 más o menos. Y sí había... o sea, a pesar de que no era un número chiquito, nos teníamos que dobletear, o sea, había mucha gente que estaba haciendo dos cosas. Tam estaba en vestuario y en foto; Oso también estaba haciendo ahí de la mano de Adrián, pero también ayudando a Tam con reportes; pues sí, todos mientras pudiéramos, o sea, ayudábamos en otras cosas porque pues era necesario. Y sí, o sea, también tuvimos que jalar a gente que de repente llegó allá a Huimilpan, por ejemplo Emiliano Jazo de repente un día llegó allá y ayudó muchísimo a Nico, que era el gaffer, que él también ya al principio estaba él solo y también siento que se abrumó porque pues era una persona de gaffer. Entonces, pues imagínate, o sea, estaba vuelto loco. Y cuando llegó Jazo, la verdad se relajó más y ya fluyó mejor esa, esa área. Pues sí, o sea, siento que éramos la cantidad necesaria para no volvernos locos y, a pesar de eso, nos volvimos un poquito locos.
Alonso Vázquez Torres Sí, no, nunca, nunca está asegurado que no vamos a volvernos locos. Siempre existe la posibilidad de perder la cordura.

Matías Carrasco Sí, siempre se siente, ¿no?, que faltan manos por más que todos estén en todo y todo, siempre dices: "Ojalá hubiera alguien más aquí". Me voy a echar un pasito para atrás. ¿El proceso de casting y de elección de actores cómo estuvo?
Alonso Vázquez Torres Muy importante. Creo, que esto siempre que tengo la oportunidad aprovecho para mencionarlo y me encanta mencionarlo y decirlo. Cuando la gente de repente se enteraba de las cuestiones de producción que había en la película, como por ejemplo la elección del municipio donde grabamos, la gente preguntaba que: "¿Por qué?, ¿por qué ahí?, o sea, ¿bajo qué razón, ¿no?". Y yo pasé meses respondiendo a mil personas distintas cosas, entre decir que: "No, pues es que de entre todo lo que exploramos este nos da la estética", luego decía: "No, bueno es que este nos da la practicidad para tener libertad de grabar", y muchas cosas. También hay una que sí es cierta que hay una sensación de que algo habita en Huimilpan y puede que en otro plano, pero se siente. Se siente que ese pueblito calmado y que no pasa nada, tiene algo. Y siempre termina por llamarte y uno regresa ahí, ¿no? Cuando tenía ya todo un mapa de los posibles lugares—porque no solo estaba Querétaro, a ver, la película tuvo que ser modificada tan desde guion muchas veces las correcciones para que fuera realizable—, creo que uno de los primeros borradores—que sí estaba bien alucinado porque no estaba aterrizado a las posibilidades reales—era: Sonora, 1980. ¡No mames, no! La cantidad de correcciones para que pudiera ser realizada esta película, modificó tanto la película que como que la idea original se transformó en una cosa totalmente diferente, pero una cosa que me gusta, que me atrae, porque se siente como que tomó su propio camino espiritual la película. Hay unas estatuas en Huimilpan que fueron las causantes de mi decisión final de decir: "Claro, es que si alguien quiere una señal de si necesita grabar una película de este estilo, en ese lugar, es esas estatuas". Conocimos al artista y todo. Y todo esto lo menciono para responder a tu pregunta, porque cada vez estoy más seguro que las cosas que pasaron para que esta película sucediera, creo que no estaban o no fueron producto de mi control ni de mi decisión. Como que se siente—y creo que toda la producción, el crew y el staff estamos de acuerdo—que hay un algo superior que nos ha acomodado todos los elementos para que esta película suceda. Y de, o sea, llegó un punto en el que dejé de cuestionarlo y solo me sigo sorprendiendo de lo que ha pasado casi sin yo tener que buscarlo. Como que el universo mismo me lo puso enfrente para usarlo a nuestro favor. Y una de esas cosas es el cast. Yo siempre creí que conseguir actores de talla media-alta o muy alta, era algo para el Alonso de otro futuro, para un futuro, como otra etapa. Pero resulta que, cuando yo hago mi carpeta de talento que me gustaría como, solo eran perfiles, solo eran como propuestas ideales, ¿no?, ciertos rostros que, cuando yo pensaba en la película a la hora de escribirla, me gustaría ver. Y uno de ellos, pues era uno de los actores que yo desde la primera vez que vi, admiré para siempre y dije: "¡Ah, wow!". Pues mira, la vida el 'no' ya lo tienes, y no pierdes nada con intentar las cosas. Pues, ¿qué tanto problema será intentar acercarme con él? Mira, lo peor que pase es que no me conteste, que me diga: "Ah, no, estoy ocupado, chido, gracias", o que no me alcance, o lo que sea. Pero pues gran parte de las cosas de esta película fue así, o sea, creo que todos los que me conocen a mi alrededor saben que mucho de mi actitud y mi personalidad es así. Como que yo no me preocupo por si no se van a dar las cosas, yo voy, lo intento y lo pregunto, y si se puede, chingón, y ya, se logró. Resulta que encontré el contacto del mánager de Eligio Meléndez—a quien le mando un saludo, y justo ahorita estoy editando una de sus escenas—. Yo quedé encantado con él desde que vi “Sueño en otro idioma”. Era uno de los actores que más me ha fascinado su trabajo. Le escribo al mánager sin esperar nada y el mánager tengo que reconocer que me sorprendió lo accesible, rápido y amable que fue conmigo, porque no pasaron ni 20 minutos de mi mensaje de: "Hola, me llamo Alonso, estamos produciendo una película, bla, bla, bla, bla, bla. Qué tan descabellado será poder tener ahí el acceso a un casting o que pueda participar en la película Eligio Meléndez". No pasó ni 20 minutos de ese mensajito cuando me mandó un mensaje de que: "Hola, Alonso. Pásame el guion, mándame lo que necesites". Yo así de que no iba a perder la oportunidad, ahí en caliente le mando el guion. Se lo manda y otros 20 minutos me dice: "Ya lo leyó, le encantó, le gusta el personaje. Platícame de la película". Entonces, fue una emoción indescriptible, pero también con una presión de que nos están abriendo el cielo, hay que aprovecharlo. Entonces, ya yo le hablo a toda mi gente, le hablo a Ximena, le hablo a Pablo, le hablo a toda la banda. En caliente armamos un poco lo que necesitábamos. Y es que resulta que—un saludo a Mel Mendoza, al cual le tengo muchas palabras de agradecimiento, ya llegará el día, ya llegará el momento, por lo mientras muchas, muchas gracias—, gracias a él que pude tener el acceso a un catálogo muy amplio para todo el cast de mi película, porque se dio la situación de que se enteró de que me faltan personajes. Y muy bien él haciendo su trabajo y también cuidando a su gente, me dijo: "¡Hey!, hey, mira, veo que te faltan estos otros personajes, déjame proponerte". Y yo no voy a decir que no, adelante, echamelos. Nos manda un catálogo, y en el catálogo había gente que claramente decías: "¡Wow!, se ve muy profesional". Pero siempre es importante conocerlos en persona. Y gente que ya conocía, que tenía el deseo de conocer en persona. Entonces, bueno, empiezan los castings. Son castings abiertos también y se realizaron tanto en Querétaro como en Ciudad de México. Recibimos gente en ambos lados. Gran parte también del casting salió del casting presencial. Y a ver, aquí viene lo importante. Llega a mí las propuestas de la agencia de MM para el personaje de Rubén, que es el protagonista. Y me acuerdo que a toda mi gente cercana le hice mi top tres de Rubenes, ¿no? Y les dije: "¿Qué les parece?". "No, es que los primeros dos están increíbles, pero el tercero no, no queda, no cuadra". Y yo les decía: "No, es que, a ver, yo siento, veo algo en ese tercero que la gente no está viendo, hay algo ahí". "Bueno, pero es que los otros dos se ven muy pro". Y yo: "Sí, y seguramente lo son, pero ese tercero... ¿Sabes qué?, hagamos el casting presencial con ellos". Cito a los Rubenes, a los interesados en Rubén. Recibo a dos, que lo hicieron muy bien, y ya estaba yo hasta convencido de que: "Bueno, ya con ellos me quedo, ya voy a cerrar". Y llega de último momento Pablo Saldívar. Pablo Saldívar, que viene de su carrera en el CUT, y sería... y nos comentan que sería para él un honor y un sueño participar en la película. Y yo: "Bueno, está bien, ¿sabes qué?, pues vamos a verte". Ahí es donde ves las ganas de participar en una película, porque el actor entendió el personaje y llegó al casting enpersonajado, o sea, Rubén, como personaje, se caracteriza por ser desarreglado, despreocupado, muy distraído, con la mente en el cielo, solo se activa su sensación de preocupación cuando verdaderamente hay algo que lo amerite, medio obsesivo paranoico con las ideas que tiene en su cabeza, trae una libreta, se la pasa comiendo chuches, cacahuates. Bueno, todo lo que te acabo de decir llegó en persona al set. Y es que así estaba, y estaba ahí, ya, ya lo vi.
«Esta película no la escogimos nosotros, sino esta película nos escogió a nosotros.»
Alonso Vázquez Torres
Y lo chistoso aquí es que mi otro gran interés en la película para el segundo coprotagonista de nombre Pablo, era Virgilio Delgado. Yo ya lo había visto, creo que todos lo conocimos en la serie de “Nadie nos va a extrañar”. Y yo sabía que él me gustaba para el personaje. Lo chistoso aquí es que, cuando le digo a Virgilio quién es el actor que está más fuerte para hacer Rubén, me dice: "¡Güey!, es de mis mejores amigos ese cabrón, estudiamos juntos. Es más, si queda en la película Pablo Saldívar, le entro yo". Y fue como una señal del universo, dijimos: "Claro, tiene que ser ese". Y en el momento que tomamos la decisión, se nos abrió ahí la mente porque, si lo piensas, la película va de dos amigos muy cercanos que se quieren mucho y se estiman, al punto de que cuando uno desaparece, el otro va y lo busca. Qué mejor que hacer una película que habla de dos muy buenos amigos, con dos muy buenos amigos en la vida real. Y eso se va, se siente en la película y se sintió en la participación. Yo sigo sin creerme que gente de ese calibre esté en la película, pero vuelvo a decirte, creo que esta película no la escogimos nosotros, sino esta película nos escogió a nosotros. Porque hay cosas que no me creo que estén pasando, pero pasan, entonces es como que algo en el universo quiere que suceda esta película en ese lugar, con esas personas, con esa gente, con este crew, con estas condiciones, pues que se haga. Si tiene que existir así, que tenga que existir. También ahí mencionar a la talentosísima Ili Huerta que nos mandó correo al casting abierto, y también son de esas personas que me pregunto. Ella y junto a Pepe Navarrete, la pregunta es no por qué nosotros a ellos, sino ¿por qué ellos con ese nivel de actores accedieron a grabar con nosotros?. O sea., no es que no me la crea, pero, pues brother, somos estudiantes operaprimistas cine independiente mexicano. Ellos podrían estar trabajando en macroproducciones. ¿Por qué con nosotros? O sea, siempre me hicieron la pregunta de "¿por qué nos escogiste?", y yo al revés: "¿por qué ustedes están aquí?, tú podrías estar ya ahorita en lo más grande". Pero mira, para algo. Y aquí está, y aquí está. Sí. Algo quiere que pase esta película. Algo quiere en el universo que esta película exista. Y ya nosotros ya nada más estamos fungiendo como herramientas.
Matías Carrasco La película quería hacerse, ¿no? Pero ustedes también se tuvieron que meter durísimo, y también si la película no se quiere hacer, pues no se va a hacer, ¿no? Y va a poner mil trabas.
¿Y con permisos o vecinos que hayan tenido algún problema, ya ahí durante la producción?
Alonso Vázquez Torres Creo que el pueblo estuvo muy encantado de nuestra presencia. A ver, piénsalo así: Huimilpan es un pueblito de paso, que hasta que yo lo empecé a señalar, la gente no ubicaba, no conocía y de repente llegan unos jóvenes que quieren hacer una película, no solo en tu municipio, sino sobre tu municipio. Como que todo el pueblo quería estar en la película, ¿sabes? Entonces, yo le agradezco también mucho al municipio porque desde que llegamos, la primera vez que me presenté con ellos, nos apoyaron siempre todo lo que pudieron, todo. Digo, ninguna producción es perfecta y siempre hay problemas, ¿no?, pero mi total agradecimiento a Huimilpan porque, una, no soy de ahí, una, solo pasé, me agradó, me vibró, les gustó y accedieron a participar en el proyecto. Ahora, en un pueblito tan pequeño, claramente todo el mundo está enterado que está ocurriendo una película. Todo el mundo, todo el mundo se enteraba de que: "Ah, son los de la película", "Ah, claro, son los de la película". Y sí, como dice Xime, tal vez no lo llegamos a conocer a profundidad tanto, pero con lo que vivimos ahí, podemos decir que sí conocimos Huimilpan. Dicen que para conocer un lugar tienes que vivir en él, literalmente vivimos en él el mes de producción y todas las veces que fuimos a la pre. Y yo le tengo un cariño muy particular a ese lugar porque nos recibió muy bien y la gente, la extraño. Yo extraño a la gente de Huimilpan, sí, la verdad, ¿eh? Me urge acabar la peli para llevárselas. Pero no, incluso hasta los vecinos eran muy cálidos, ¿no, Xime?
Ximena Sieber Sí, no, desde que llegamos toda la gente nos recibió muy bien. Y de hecho hasta se sintió el contraste de cuando grabamos allá a cuando grabamos acá, de que allá buscábamos casas y eran todos muy amables y de: "No, sí, espérame, no sé qué, hay que platicar". Y de cuando llegamos acá, así fuimos a tocar al primer depa y salieron así de: "No, lárguense de aquí, no sé qué", o sea, se nos olvida que ya regresamos a la Ciudad de México, ¿no? Sí, no, justo allá hasta nos hacían sentir, o sea, yo sentía que estaba grabando algo muy importante, o sea, yo sentía que yo era una producción así neta, porque todos nos veían así como "¡Wow!". O sea, pasaba la gente y nos veían así con nuestra C200, y nosotros así, no sé, nos hicieron sentir como en casa, ¿sabes?
Y nunca tuvimos problemas con ellos, claro que de repente habían anécdotas muy graciosas de gente que nos encontrábamos o de alguna que otra arma que sacaron. Y como que de repente sentía que nosotros también estábamos dentro de una película en Huimilpan, aparte de que estábamos grabando una, vivimos una película totalmente diferente nosotros. Pero no, problemas ni con permisos ni con vecinos, o sea, la verdad el municipio de Huimilpan siempre nos ayudó, Martín Escamilla, que un grande, siempre nos ayudó con todo, incluso hasta una patrulla nos llevaron, muy, muy chido la verdad todo. Siento que yo pensaba que iba a estar más complicado, pero el hecho de que Alonso ya se hubiera acercado desde antes de ir a grabar fue lo que ayudó también muchísimo, o sea, ya lo ubicaban a él. Porque cuando yo fui la primera vez, Alonso me presentó con ellos y él ya los conocía. Entonces, también siento esas ganas que Alonso tiene, porque pues al final él también hizo bastante producción antes de que yo entrara, ¿no? Y cuando yo entré también Alonso se metió en muchas cosas de producción. Y él lo que tiene es esa capacidad de hablar con la gente, siento que eso es algo que le va a ayudar muchísimo y que para esta película le ayudó bastante porque sí, muchas de las cosas yo apoyé y todo en producción, pero sin Alonso, sin el carisma de Alonso, no hubiéramos conseguido nada, la neta.
Matías Carrasco Es el llegar, ¿no? También con humildad a decir: "Oigan, por favor, necesito. Y gente de que: "Oigan, lo que sea, yo les ayudo", ¿no?
Alonso Vázquez Torres ¡Ah, claro!, pasó. Sumando al comentario de Xime, la gente que va a ver la película tiene que saber que no solo pasan cosas en la película, pasaron muchas cosas grabando esta película. Muchas cosas pasaron en esta película. Mucha gente no nos lo va a creer. La verdad es que sí pasaron cosas que sí nos vamos a cuestionar mucho tiempo de lo que vivimos, porque me acuerdo que el primer día de Pepe Navarrete nos dice: "Tú sabes qué energía trae esta película, ¿verdad?, sí. Películas como esta, mientras se hacen, pasan cosas porque es una energía muy particular. Entonces, no te sorprendas", me dice, "no te sorprendas, van a pasar cosas grabando esta película, no precisamente malas, con todo lo contrario, muy misteriosas". Pero sí, nos llevamos varias preguntitas. Y todo esto con relación a que, por ejemplo, también uno de los días de filmación se acercó una persona que nos ayudó a salir de extra, y si te dijéramos lo que nos contó que él ha vivido, daría para otra película, la verdad, sí. Pasaron cosas. Pasaron cosas en Huimilpan, quien estuvo ahí, estuvo ahí, lo vivió y lo vivió... pero hay cosas reales.
Matías Carrasco Sí, la realidad supera la ficción, a veces. O sea, es que justo siempre como que la vibra llama, ese tipo de situaciones y qué tan abierto estás a encontrar. Porque si hubieran ido todos, digamos que solo tú ibas como de que abierto a esa posibilidad, pero todo el crew hubiera ido como de: "Ah, sí, nada más vamos a ayudarlo, equis", pues a lo mejor no lo hubieran vivido o así. Pero justo es el estar pensando en: "Ah, ¡órale!, o sea, puede pasarnos, y ojalá nos pase".
Alonso Vázquez Torres Sí, sí. Mente abierta.
Matías Carrasco Ya terminaron de filmar, ¿y decías que estás editando una escena ahorita?, o sea, ¿ya iniciaron la postproducción oficialmente?
Alonso Vázquez Torres Sí, ya empezamos, estamos muy emocionados. Ahorita, cuando digo que empezamos de que estamos recién iniciando, obviamente muy, muy emocionados. Lo que ahorita está sucediendo es el armado de una primera maqueta. O sea, antes de llegar con un editor ahorita, queremos nosotros hacer una maqueta para ver este primer corte crudo, y ya como para ir dándole forma, ¿sabes? Pero sí, justo ahorita estamos armando el primer corte en crudo. Sí, quiero mencionar una cosa rápida que hace rato se me pasó sobre el proceso de esta película. A mí me encantaría hablar del proceso de esta película porque sí fue mucha historia, muy largo y muy complicado sacar esta película por todo lo que pasó. Y fueron muchos años de desarrollo y, cuando por fin llegamos al rodaje, fue un orgullo, satisfacción enorme, porque fueron tantos años detrás de desarrollar y construir esta película para que por fin pasara. Pero no pude construirla yo solo, y a pesar de que escribir los primeros tratamientos del guión fue un proceso muy solitario, dejó de ser un proceso muy solitario y yo le agradezco muchísimo con toda mi alma, por razón de iniciativa de unas juntas que tuvimos ahí con la escuela, con producción, entre nosotros, de que yo, Alonso, ya estaba estancado con el guión. Y verdaderamente lo estaba, o sea, llevaba tanto tiempo solo construyendo una historia, y nadie me pelaba, y yo la verdad es que ya no sabía ser objetivo sobre la misma historia, y ahí nace la propuesta de: "Ocupas una segunda cabeza". Este guión no es solo mío, yo siempre estaré muy agradecido de que el universo haya dicho: "¿Saben qué?, incluyan como co-guionista a Pablo Maitorena". Y fue la mejor decisión del mundo y algo que yo siempre agradeceré porque no solo fue mi asistente de dirección, sino es mi co-guionista. “Ecos de la luz” es una película de los dos y, para mí es muy simbólico, porque parece que “Ecos de la luz” es una película de dualidad. Ahí son dos amigos, son dos actores, dos talentos, dos escritores, dos guionistas, dupla producción-dirección, dupla dirección-foto. Como que es una película donde el equilibrio está en las duplas, en las duplas, en las duplas. Y lo que empezó siendo un proceso muy solitario, dejó de serlo porque así como digo que llegó a la película cosas que algo más parece que selecciona, pues no sé quién, pero el universo también quería que Pablo Maitorena fuera co-guionista y mira, he aquí. ¡Grande, Pablo! Grande, Pablo, grande, Pablo.
Matías Carrasco Yo sé que la postproducción es otro viaje, ¿no? Pero como cuánto, e idealmente, ¿te gustaría a ti que pasara de postproducción? ¿Ya tienen algunas casas en mente? ¿Ya están platicando con alguien?
Alonso Vázquez Torres Sí, sí, sí. Pues sí, ya la verdad es que llegó ese mágico momento donde uno ya puede pensar a empezar a diseñar el camino, el la ruta, el trayecto de la película y hacia dónde queremos que vaya. Sí. ¿Cuánto dura?, ¿cuánto pienso que duraría? Mira, yo tengo la confianza de que la película va a cerrar en una hora y media, hora cuarenta. Puede que un poco más, puede que un poco menos, pero si mis cálculos salen bien, creo que eso puede durar la película. Y estoy muy feliz porque, a nivel cuartillas de guión, son casi noventa, o sea, son ochenta, que es hora veinte. Pero pues siempre el tiempo en montaje cambia. Es una película que creo que va a estar muy bien aterrizada, muy firme en su estructura. Y yo creo que, sin temor a equivocarme, sí, una hora y media estimado tiempo de duración.
Matías Carrasco ¿Y para que quede, digamos, un corte final?
Alonso Vázquez Torres Ah, bueno, no te podemos adelantar mucho. Pero por lo que hemos platicado, creemos que como que hay varios escenarios. En el escenario ideal, en el escenario más idealista—y en el cual obviamente vamos a poner todas nuestras ganas para que sea así—, creemos que octubre-noviembre ya hay un corte un corte bastante sólido. Tal vez no el corte final, pero ya podríamos decir que para finales de noviembre, “Ecos de la luz” ya tiene un primer corte formal. Y con eso ya nos permite la vida empezar a pensar ya en la ruta, en la ruta de la película. Claro, siempre la post, y, a ver, sí, justo creo que la palabra de toda esta entrevista es "paciencia". Desde que estamos haciendo esta película, yo nunca había entendido lo que verdaderamente significa tener paciencia hasta que decidí hacer una película. Dije en 2023: "Quiero hacer una película", que yo pensaba que iba a estar ya filmada para noviembre del 2024, y pasan cosas y, ¡oh, sorpresa!, míranos aquí, la película tuvo que esperarse para que pudiera ser hecha en enero-febrero 2026. Entonces, paciencia, mucha paciencia. Y yo sé que yo ya quisiera ya tener la película ya mañana y, ojalá sí podamos llegar en octubre-noviembre, pero también... si hay que respetar más tiempos y más procesos, se hará. Yo sé que hay muchas expectativas alrededor de la película y ganas de verla, pero pues también a la gente que ya desea verla: paciencia. El cine es más tardado de lo que parece.
Matías Carrasco ¿Y algún festival que tengan en mente?, que digas como: "Ah, me gustaría mandarlo, me gustaría aplicar para este festival".
Alonso Vázquez Torres Pues sí, sí hay, pero no sé, ¿podemos decirlo, Xime? No sé.
Matías Carrasco Si no se puede, no hay problema.
Alonso Vázquez Torres Sí, mejor aguantanos, es que sí, sí hay uno grande al que le queremos apostar y pues justo ayer hablábamos de eso para llegar a ese en particular, pero mejor aguantanos.
Ximena Sieber No queremos que se ceben las cosas.
Matías Carrasco Pues bueno, ya para finalizar, aparte de agradecerles mucho la entrevista, pues no sé si quieran contar alguna de las experiencias que dicen que vivieron ahí en el set.
Alonso Vázquez Torres Sí, yo, espérame. ¡Apréndanse este número, chavos! ¡Apréndanse este número! Yo no tengo nada más que decir. No sé tú, Xime, ¿qué más? (Alonso sostiene una señal de carretera con el número veintisiete)
«Lo bonito de esta carrera es atreverse.»
Ximena Sieber
Ximena Sieber Pues no sé, a todas las personas que están pensando en hacer su película y que pues que les dé miedo y que esté con intriga de si hacerla o no hacerla, yo creo que lo bonito de esta carrera es atreverse. Y es que no sabes lo que va a pasar, ¿no? O sea, nunca se sabe y aquí yo creo que es de chingarle todos los días y de hacerlo, o sea, porque si tú no te mueves, no van a llegar las cosas así porque sí, en todo, no nada más en esta carrera. Pero aquí sí tienes que pues sí, como que atreverte. Porque si no, no va a pasar y créanme que es una experiencia muy bonita. Yo estuve a dos de decirle que no a Alonso, se los juro, como que yo de repente sí me lo cuestioné y dije: "No, no, no, ni de broma yo no me voy a arriesgar a esto", y al final lo hice y siento que está saliendo bien. Si sienten que no sé, si tienen ese sueño, si de verdad lo sienten, háganlo de corazón, esta carrera es de mucho tiempo, tienes que dedicarle muchísimo tiempo de tu vida y nada, eso, como que es difícil hacer una película también aquí en México, es moverla, es muy complicado, pero eso, y consuman cine mexicano. O sea, neta, neta hay que apoyar al cine mexicano y hay mucho talento por ahí regado que necesitamos ponerle el ojo y créanme que “Ecos de la luz” va a ser una película ahí que va a sorprender y yo estoy muy orgullosa de lo que hicimos, de lo que salió y nos falta camino por recorrer, pero estamos muy contentos con lo que está saliendo.
Alonso Vázquez Torres Yo de mi parte decir que, motivado por la idea—lo que comentaba Xime—lo que comentaba Xime para todos aquellos que sueñen con hacer cine, empezar diciéndoles que exactamente es atreverse. No pasa nada, o sea, van a ver que cuando ya suceda, no era tan difícil como uno pensaba, pero para llegar a entenderlo, tienen que pasar por la parte difícil. O sea, tienen que experimentarlo, tienen que pasar por las vicisitudes de hacer cine para que, después, puedan abrir su mente y decir: "Claro, no era tan difícil". Eso por un lado. Por otro lado, también decir que hacer cine es algo maravilloso y hacerlo en compañía de la gente que te quiere apoyar es una bendición. No se sientan solos, abandonados. La vida va a poner muchos y va a quitar a muchos, pero créanme que si están destinados, estarán las personas que deban estar y van a estar. Nadie nace en este mundo para estar solo, entonces, créanme que, a veces, van a sentirse que son muy pocos o que no van a poder, pero apóyense de su gente que estimen, que quieran, y que quieran apoyarlos y que sea un—o sea, y que sea un grupo—aunque sean personas que entre sí se apoyen y se ayuden siempre que el otro lo necesite, y van a llegar esas personas. Entonces, créanme que llegan esas personas y se va quien no debe estar y se queda quien debe quedarse. Entonces, eso es importante. Y por último, hacer cine también se trata de ser un gran manejador de voluntades, porque hay muchas voluntades queriendo tener su spotlight o más bien, hay muchas voluntades queriendo estar en juego durante hacer el proceso de hacer cine, pero el arte de hacer cine es balancear todas las voluntades para que el fin mayor se cumpla, que es hacer una película. La voluntad más importante que deben tener como prioridad es lo que tú como realizador deseas y lo que tu película necesita. Mucha gente, muchas voluntades, no significa que todas sean malas, no, hay cosas muy buenas de todos lados y hay que aprender a saber qué tomar de cada quien, pero nadie conoce tan bien tu película como tú mismo. Y es cierto que no la puedes hacer tú solo, por eso es... respeta tu voluntad y la de tu película y, si va a haber más voluntades alrededor queriendo jugar, el arte está en caminar a la a la par que vas dándole juego o equilibrio a todas las otras partes. De eso se trata hacer cine. Y pues nada, disfrútenlo, no es tan difícil. Esa chinga es una putiza. Pero es muy divertida y lo volvería a hacer.
Matías Carrasco Muchísimas gracias a los dos por su tiempo, por sus respuestas, por contar sus experiencias. Pues sí, ¿no? Se tiene que volver a hacer una y otra vez y vamos a seguir aprendiendo con cada uno. Aunque ya creas que sabes algo, te vas a topar de pared con otra cosa en algún otro momento. Pero bueno, de eso se trata. Y muchas gracias por contarnos, pues yo les deseo mucha suerte en lo que proceda de la película y pues nada. Gracias.
Alonso Vázquez Torres Sigan a Ecos de la luz, donen en el GoFundMe ¡Apoyemos el cine! ¡Bye!
Ximena Sieber ¡Bye!